Últimamente estoy entretenida con la lectura de Literacy and Orality. The Technologizing of the Word. Os lo recomiendo a quienes no lo hayáis leído. A veces creo que soy la última en todo. En fin. En este libro Ong explora los cambios que se dan en los procesos congitivos, la personalidad y las estructuras sociales como resultado de la evolución de la escritura y, posteriormente, de la imprenta. En cierto momento nos comenta lo difícil que resulta para los miembros de muchas sociedades alfabetizadas abandonar hábitos de pensamiento y expresión característicamente orales:

Oral formulaic thought and expression ride deep in consciousness and the unconscious, and they do not vanish as soon as one used to them takes pen in hand. [...] Early written poetry everywhere, it seems, is at first necessarily a mimicking in script of oral performance. The mind has initially no properly chirographic resources. You scratch out on a surface words you imagine yourself saying aloud in some realizable oral setting.
(Ong, W 1982: 26)

Algo así debe sucederle a Muñoz Molina cuando nos dice: “Tenemos que reflexionar sobre cómo mandar cartas por Internet. Es necesario respetar la ortografía”. ¿Cartas por Internet? Quizá es lo último en incunables. En fin, yo lo que no sé es cómo lo van a organizar, porque no creo que a las compañías de correos les haga ninguna gracia ese tipo de intrusismo profesional. Me huelo huelgas por parte de los carteros. Al menos entre los que hablan español.

Como os digo, eso me lo explico. Mucha gente poco o mal alfabetizada tecnológicamente a duras penas distingue entre las diferentes posibilidades que ofrece un ordenador frente una máquina de escribir (del modelo que sea), pero otras declaraciones ya me está costando más interpretarlas. Por ejemplo:

Molina señaló que si antes las personas se avergonzaban cuando cometían errores ortográficos o se comían las palabras en una carta, lo mismo debe ocurrir en las comunicaciones por correo electrónico o ‘chat’.
[...]
“La ortografía es como la democracia, que también es un pacto entre ciudadanos y quien lo contraviene es sancionado”
[...]
“El lenguaje oral y escrito forma parte de un acuerdo social y hay que respetarlo”, subrayó el director del Cervantes, y recordó que saltarse las normas ortográficas, ya sea en los escritos tradicionales o electrónicos, “es una falta de solidaridad con la sociedad que ha pactado la manera de escribir”.

Así que la ortografía es como la Constitución, más o menos. Y además que tiene que darte vergüenza escribir mal, so cazurro. Y es que tienes que ser cazurro para haber pactado un acuerdo que te deja en desventaja. ¿Por qué no acordaste que se escribiera sin haches?

Pues eso, a avergonzarse, insolidarios antidemocráticos.

No pequéis más. Y podéis ir en paz.

Y de paso, siempre al lado del batiburrillo. Me gusta que se pueda usar a Cortázar en la publicidad. Me gusta la versión de Ferry de la versión de William Orbit del adagio para cuerda de Barber. Y sin cuerdas.

Mírame con otros ojos.




Tienes queregistrarte para añadir un comentario.

Nombre (obligatorio)

Email (obligatorio)

Página web

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Comparte tu sabiduría